Cambios para seguir casi igual

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Cambios para seguir casi igual

SOMOSMASS99

Alfonso Díaz Rey*

Viernes 6 de noviembre de 2026

El resultado de la elección intermedia en Estados Unidos representa una derrota para Donald Trump, consecuencia más que nada de su ignorancia, la que aunada a su supremacismo, racismo, arrogancia y corrupción completó la fórmula que llevó a su partido, el Republicano, a perder el control del Congreso en ese país. 

La ignorancia del actual presidente yanqui va más allá del ámbito político-diplomático y es algo que se esmera en demostrar a la par que otras «virtudes», algunas de ellas relacionadas con el hecho de ser un delincuente convicto.

Trump intenta desviar la atención de su responsabilidad en el resultado electoral con el argumento de que él no figuraba en las boletas; la realidad es que en todas ellas estaba el sello de los efectos de su desastrosa gestión, lo que buena parte del pueblo estadounidense tuvo en consideración al emitir su voto.

El resultado de esos comicios difícilmente afectará la política exterior de Estados Unidos, a lo mucho se observarán algunos cambios en las formas de conducirla, pero en esencia continuará la misma. Ello debido a que la estructura del Estado permanece intacta y a que los grupos económicamente más poderosos de la clase dominante ─que financian las campañas de los dos partidos que históricamente se han alternado en el gobierno y, por tanto, controlan a la inmensa mayoría de quienes son elegidos para cargos públicos─ continúan ejerciendo el poder, con independencia del partido que gobierne.  

El triunfo de candidatos demócratas que se consideran socialistas democráticos, en nada altera ese poder, ya que la cúpula misma de este partido es ideológica y políticamente opuesta a esos candidatos. No obstante, su triunfo es indicativo de que, aun siendo minoría, van en ascenso los sectores populares que en ese país cuestionan no pocos aspectos del sistema dominante.

Esta elección puede atenuar impactos ─provocados por la ignorancia e insensibilidad de Trump─ que afectaron negativamente no solo al pueblo estadounidense, sino a muchos pueblos en el mundo. Podrían considerarse avances importantes: finalizar la guerra contra Irán, detener el genocidio y la guerra de Israel contra los palestinos, frenar el despliegue de la OTAN hacia el este de Europa (causante de la guerra entre Rusia y Ucrania), levantar el genocida bloqueo contra el pueblo cubano y suspender la cacería de migrantes en Estados Unidos. Aunque sería esperar mucho de esta elección, ya que la guerra se ha convertido en un factor de la mayor importancia para la economía estadounidense y prejuicios derivados del supremacismo, como la Doctrina Monroe y la del Destino Manifiesto, que han utilizado para justificar ─ante ellos mismos─ su expansionismo y obsesión de dominio del mundo, mantienen vigencia.

Para los pueblos latinoamericanos y caribeños este resultado electoral podría significar, quizá, un cierto grado de reducción de las amenazas y la agresividad contra los países que no tienen gobiernos de ultraderecha. Además del hecho de que las contradicciones internas propician que cada vez más estadounidenses cuestionen al sistema dominante, los que pudieran ser aliados en posteriores luchas comunes.

Habría que valorar correctamente esta coyuntura electoral en el norteño vecino y no bajar la guardia; tener presente que, históricamente, el comportamiento de sus gobiernos y su política exterior ha sido en esencia el mismo

Sería un grave error confiar en que la actual composición de Congreso estadounidense es garantía de una buena y respetuosa relación con el gobierno de ese país. Por ello conviene reforzar la organización popular y la formación de ciudadanos comprometidos con la más amplia defensa de nuestra soberanía y, al mismo tiempo, construir una convivencia con nuestros vecinos, basada en el respeto mutuo.

Al mismo tiempo, la organización y la formación ayudarían en la contención del avance de la ultraderecha, a recuperar el gobierno en países donde esas fuerzas lo han ganado e iniciar transformaciones que impidan su retorno. 


* Alfonso Díaz Rey es miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato; del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba; y del colectivo México Libre, Justo y Soberano.

Imagen de portada: Donald Trump. | Foto: La Casa Blanca.



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