Las dos caras de la política laboral y social
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Oscar Alzaga* / SomosMass99
Martes 12 de mayo de 2026
Una aclaración
Indudablemente los dos últimos sexenios son muy diferentes y mucho mejores que los seis sexenios neoliberales previos que mercaron la decadencia y caída del PRI con el escandaloso fraude electoral presidencial de 1988, lo que les llevó a buscar el apoyo del PAN, de la jerarquía de la iglesia, de la oligarquía y el gobierno de Estados Unidos (EU) para salir a flote con Salinas de Gortari que, a la vista de toda la opinión pública, perdió la votación y elección. Y lejos de cambiar la política corrupta previa: Salinas la profundizó: la llevó a extremos de poner el país a la venta, no sólo las empresas públicas, también puertos, fronteras, carreteras, playas etc. Lo que inició De la Madrid, privatizando o liquidando empresas públicas, y continuó Zedillo, con la misma política de entregar la propiedad pública a la privada, tanto al capital oligárquico nacional como al extranjero. El PAN-gobierno siguió esa política.
Además, como parte de esa política: se abarató el salario y el empleo; se redujeron las prestaciones sociales e salud, educación y vivienda; los líderes sindicales vendieron a los patrones los contratos colectivos de trabajo (CCT), y con el visto bueno oficial se les volvió contratos colectivos de protección patronal (CCPP); impulsaron también las empresas contratistas y subcontratistas, debilitaron las organizaciones obreras al liquidar casi toda la libertad sindical, y esos gobiernos, de 1982 a 2018, llegaron a festejar la casi desaparición de las huelgas en la nación.
Reinciden los fraudes electorales presidenciales con Calderón y Peña Nieto
Los presidentes surgían de fraudes y ¿qué política de gobierno podía esperarse? En resumen, eran gobiernos proyanquis y oligarcas, anti obreros y anti campesinos, anti economía nacional y mixta. Su control y fuerza ideológica descansaba en los medios masivos de comunicación, propiedad principalmente de la oligarquía nacional y extranjera y en la represión oficial recurrente.
En materia laboral se impulsan varias reformas: en 2012 la reforma laboral regresiva del PRI y PAN, contraria a la reforma constitucional de 2011, que no fue de Calderón ni de la Suprema Corte de justicia de la Nación, sino obligatoria e impuesta por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), toda vez que hizo ver que en México no habían derechos humanos, sino la farsa de Salinas en 1992: “defensores de derechos humanos”, las comisiones nacional y estatales, pero no vinculantes (obligatorias). Siguieron otras reformas, la farsa educativa era punitiva, la desnacionalizadora de energéticos, la del IMSS, etc.
Los cambios llegaron
Desde la elección de 2018 el cambio fue profundo, no solo ganó AMLO de manera limpia sino con una diferencia de votos muy grande que no se podían arriesgar a un fraude como los de 2006 o 2012 y despertar la ira del pueblo. Se aceptó el triunfo por la oposición, pero las diferencias y los ataques del PRIAN siguieron.
Algo que nadie esperaba ocurrió a la vista de todos: fue la caída de los medios de comunicación de la oligarquía, se debilitaron tanto en lo económico como en la credibilidad de la opinión pública que cayó y dejó con poca audiencia a Televisa y a TV Azteca, los puestos de periódicos del país se despoblaron de prensa.
Un Increíble el papel jugó la mañanera de crítica diaria que llevó a AMLO y su equipo a informar y desnudar todas las tranzas y negocios sucios de los seis gobiernos neoliberales; a la vez, reivindicó héroes del pasado y episodios de lucha del pueblo por la independencia, soberanía y libertad nacional. Además, se redujo la corrupción y se atacaron actos corruptos como el huachicol, etc. Las mejorías del salario mínimo y del empleo fueron notables para la población laboral. A esta política la derecha la llamó “populista”. Los salarios mínimos dependían solo del gobierno; los salarios contractuales, de patrones, charros y gobierno.
Desde el gobierno de AMLO en la Ciudad de México (2000 a 2006) se formó un destacado equipo político con fuerte presencia femenina que en los años siguientes creció y se fortaleció, formando parte tanto de una nueva política nacional feminista: antidiscriminatoria y antirracista que impulsa nuevas libertades e igualdades y crea condiciones para un cambio nacional. Se logró un notable avance, nada espontáneo, sin violencia ni crímenes políticos, salvo excepciones menores. Surgió un nuevo papel histórico de la mujer mexicana.
Los claroscuros
En materia laboral, en 2019 se pretendió una reforma sobre la libertad sindical, en verdad muy necesaria debido al proceso de descomposición sindical que vivía el país desde el alemanismo (1946 a 1952), la que impulsó el charrismo y la pérdida de libertad e independencia sindicales, propició el avance de los sindicatos patronales, amarillistas y blancos, surgieron los contratos colectivos de protección patronal, etc. De 1946 a 2018 se impulsan tres alternativas: el sindicalismo dependiente del gobierno en turno y el PRI; el patronal o blanco ─que avanzó desde 1995, más que el del PRI─ y los independientes, que fueron decreciendo. Junto con las dos primeras corrientes iba de la mano la represión del Estado. Casos de sindicatos nacionales de industria con los “charrazos”, usando el ejército, o contra aquellos que recuperaban su independencia. Era peor la represión, como fue a los ferrocarrileros de 1958 y 1959, magisterio 1958-1962, etc.
Ese pasado hizo más necesaria la reforma laboral de 2019 sobre la libertad sindical, pero quedó en el proyecto escrito, ni siquiera se hizo un intento porque se creyó ingenua y cobardemente que sin el impulso organizativo tripartito no avanzaría. En vez de convocar a las fuerzas progresistas del país y sobre todo a las y los trabajadores a promover la lectura y discusión de la libertad sindical, como se anunció en el texto de la misma reforma, se tuvo miedo a enfrentar a los enemigos de la reforma: patrones, líderes venales o charros, conservadores y la derecha.
Un hecho innegable de enorme importancia es saber y tener conciencia de que cuando los sindicatos bien organizados y unificados avanzan es gracias a sus luchas, ya que sólo luchando se alcanzan los cambios y las mejoras laborales, solo cuidando la independencia sindical se puede luchar. Un breve recuento de las luchas más trascendentales de la historia muestra que no bastan las leyes para avanzar si no hay organizaciones bien preparadas para hacerlo e impulsar la lucha. Así se logra el avance de sus intereses, derechos y fuerza sindical.
En 1917 la Constitución por sí sola no obligó a la patronal a cumplirla. Ellos se opusieron y los gobiernos de Carranza, Obregón y Calles tampoco intervinieron. Serían las huelgas generales de Monterrey (1918 y 1919) las que obligaron a los patrones a pagar los salarios mínimos y a cumplir con la jornada diaria de 8 horas. En 1931, cuando se crea la ley reglamentaria del artículo 123 de la Constitución ─la Ley Federal del Trabajo (LFT)─; ocurrió igual con el séptimo día de descanso obligatorio y pagado como día laborado, la patronal se negó y fueron las luchas obreras, las que presionaron a los patrones para que cumplieran la Ley.
El 11 de febrero de 1936, ante la huelga de la Vidriera de Monterrey la patronal, en contra de la huelga, levantó a la sociedad y paralizó todas las actividades de la ciudad, ni las moscas se movían. Se trasladó el presidente Lázaro Cárdenas a Monterrey y dirigió su famoso discurso haciendo valer la Constitución y las leyes, como obligatorias para los trabajadores y también para los patrones: “nadie puede estar en contra de la Constitución, todos tenemos la obligación de cumplirla”. Por eso les pidió a los patrones: “abran las industrias y trabajen”. (…) “Si no lo hacen, entonces los trabajadores y el Estado abriremos las empresas”. Inmediatamente los patrones abrieron las empresas.
Ni en 2019, ni durante el sexenio se impulsó la reforma sobre la libertad sindical
En cambio la STPS, con Luisa María Alcalde a la cabeza, junto con Ricardo Monreal, apoyaron la asamblea de trabajadores de la CATEM, de Pedro Haces, el 17 de febrero de 2020 en la Arena México, a la que asistió AMLO y lo convencieron de que Haces era sindicalista y democrático. Fue la única asamblea a la que asistió AMLO en su sexenio, por los consejos de Monreal y Alcalde. Ni a la de la CTM fue.
En la asamblea, Haces y Monreal se comprometieron a formar un partido de los trabajadores de Morena para demostrar su fuerza y organización; llevaron a 10 mil trabajadores a la asamblea, aunque afirmaran que eran 25 mil. Pronto se revelaron como mentirosos ante la opinión pública y, sobre todo, ante los mismos trabajadores de CATEM, al no reunir ni el mínimo de socios como requisito para registrar su partido. Sus mismos trabajadores rechazaron a Pedro Haces y a su líder moral, Monreal. Pero se olvidó ese hecho.
En el sexenio de Sheinbaum siguen Haces y Monreal en Morena, pese a que han dado a conocer sus prácticas y posturas patronales. Así lo reitera Haces en su libro de 2022: Breve crónica del sindicalismo en México. En donde él mismo se declara empresario y sindicalista: simula que defiende intereses y posturas irreconciliables y antagónicas de clase, siendo ilegales e inconstitucionales.
Los avances de Sheinbaum
El gobierno de Claudia Sheinbaum indudablemente cuenta con avances notables, unos son continuación del gobierno de AMLO, como la mañanera, como la reivindicación de la historia nacional, las heroínas, los héroes y las grandes mujeres de México. Otros avances son de ella y su equipo de gobierno. La sola presencia de mujeres honestas, capaces y empeñadas por el futuro igualitario de México es un gran avance y una derrota del patriarcado, el machismo y la discriminación de cinco siglos a las mujeres.
Qué duda cabe que hoy sigue la política económica nacionalista, contraria a la neoliberal, que se combate la corrupción más conocida y el cuidado de las principales instituciones de gobierno: educación, salud, vivienda, justicia, etc.
Destacado lugar que ocupa la política internacional de nuestra presidenta y la defensa de la soberanía, la independencia y libertad frente a la política imperialista y fascista del gobierno de EU y su Führer Trump. En todos los foros internacionales ha destacado nuestra presidenta en defensa de la soberanía.
Los claros y los oscuros
La política laboral oficial actual pondera mucho los aciertos del gobierno en materia laboral, pero silencia los errores. Veamos:
- Se dice con insistencia que los aumentos anuales al salario mínimo son un gran avance. Pero nada se comenta de los topes salariales oficiales que impiden la libre negociación, lo que es inconstitucional y regresivo. A la gran mayoría de sindicatos se les aplica topes salariales bajos y humillantes, incluidos los sindicatos universitarios, antes combativos e independientes. Solo por excepción se permiten casos con aumentos mayores al tope salarial oficial. El caso de los mineros que llevan años con aumentos mayores del 8% y más. Siendo el único sindicato nacional de industria que en este siglo XXI realiza huelgas, logrando igual el pago de utilidades, pero con luchas.
- Se pondera por el gobierno las mejoras del empleo nacional, pero se deja de lado el empleo en la economía informal y el empleo de las empresas contratistas, que se combatió en los siguientes años de la reforma laboral de las subcontratistas, pero después se ha dejado de lado.
- Claudia Sheinbaum personalmente protestó cuando Trump en la primera semana de junio de 2025, ordenó reprimir a los migrantes mexicanos en Los Ángeles. Ella reclamó que no era reprimiendo a la gente, como se resolvía la migración, que la misma ONU considera legal, no ilegales. En esos mismos días el secretario de trabajo Bolaños, en la OIT, en Ginebra, al hacer uso de la voz por México ante más de 140 representantes de naciones de todo el mundo, se negó a denunciar a Trump por reprimir a los migrantes, prefirió el silencio en el foro laboral más importante del mundo.
- El mismo Bolaños en su artículo La primavera laboral frente al neoliberalismo, de La Jornada (3-V-26), afirma que los dos últimos gobiernos han combatido la desigualdad económica y social nacional, lo cual no es cierto del todo, ya que la prensa ha dado información de lo contrario: los principales oligarcas de la nación han aumentado notablemente sus ganancias en los gobiernos de la Cuarta T. Igual ocurre con la Banca, mayoritariamente extranjera, y sus ganancias. Los oligarcas cometen delitos y no se les castiga: Ancira, Larrea, Salinas, etc.
- Algo similar ocurrió con Pasta de Conchos, cuya tragedia del 19 de febrero de 2006 fue advertida previamente por los inspectores del trabajo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS); Germán Larrea supo del peligro y las reparaciones que tenía que hacer en materia de seguridad en la mina para evitar una tragedia. Nada hizo el magnate y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) documentó la información del caso, hizo la Recomendación 26/2006 y propuso el rescate de los mineros atrapados, para su rescate. La Recomendación no fue atendida por Larrea ni por el gobierno de Fox ni por los siguientes gobiernos hasta Peña Nieto. Hoy no se recuerda que al 5º día de la tragedia Larrea pidió que se suspendiera el recate de los mineros, sin saber cuántos seguían vivos. Y años después, para seguridad de él y su empresa, interpuso un amparo pidiendo que en definitiva se suspendiera el rescate de los mineros, obviamente, muertos, y se le negó el amparo el 28 de noviembre de 2013, en el expediente 644/2013 del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito. Y ahora que tarde se sigue el rescate de cadáveres de los mineros, se omite la responsabilidad patronal. Dejando de lado el artículo 123 de la Constitución fracciones XIV y XV, sobre la responsabilidad patronal de los accidentes de trabajo.
- En el caso de la Mina Camino Rojo, de propiedad canadiense, a la hora del recuento de la votación para decidir: qué organización será la titular del CCT, si un sindicato blanco o uno legal, se permite, por la STPS y Bolaños, que la empresa utilice delincuentes ─narcos─ en contra de mineros y el sindicato.
Entre otros casos laborales en los que permean los claros y obscuros solo se habla de los primeros y no se reconocen los segundos. Por lo cual La 4T debe corregir esta política.
*Oscar Alzaga. Abogado del Sindicato Minero y la CIT, miembro de la ANAD, ALAL y AIJD
Imagen de portada: Luisa María Alcalde, Claudia Sheinbaum Pardo y Andrés Manuel López Obrador. | Foto: El Independiente del Sureste.
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