La OSUG busca la música popular

Share
La OSUG busca la música popular

SOMOSMASS99

Iván Arellano Naranjo

Viernes 15 de mayo de 2026


“Y ser hombres no destructores”
Los Cantares, de Ezra Pound

¿Heterogénea? El personal de la Orquesta, que enfrentaba semana a semana el atril y las partituras, venía de muchos orígenes geográficos: de Europa podemos recordar a músicos de Rusia, Alemania, Polonia, Hungría, Rumania. De Estados Unidos era el mayor número, con origen en su mayoría distinto, de Detroit, Nueva York, Florida, Alaska, Seatle, Boston. De América Latina, Bolivia, El Salvador, Honduras, Costa Rica. Los mexicanos eran de Jalisco, Veracruz, San Luis Potosí, Aguascalientes, Tamaulipas, Oaxaca. Los chilangos venían del Conservatorio Nacional de Música, de la entonces Escuela Nacional de Música de la UNAM, de la Escuela Vida y Movimiento. Y los guanajuatenses, de Silao, Irapuato, León, Salamanca y Guanajuato. Todos, con edades que fluctuaban entre los veinte y los setenta años de edad.

Con un grupo así conformado, diseñado al azar aún con la salvedad de las rigurosas audiciones de los últimos años, la Orquesta realizó el mejor trabajo de toda su existencia. Hay un ejemplo, sólo uno que vamos a mencionar: la Orquesta Filármonica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM), por año de 2015, interpretó Los Pájaros, obra del compositor francés Olivier Messian, una pieza compleja y difícil de abordar, que a la hora de su transmisión por televisión la anunciaron como estreno sin estar enterados de que la OSUG la había interpretado por lo menos diez años antes. A los funcionarios de la Universidad de Guanajuato nunca se les ocurrió hacer alguna aclaración, seguramente porque no se enteraron del hecho.

Mencionamos ese único ejemplo porque los músicos que integraron esa OSUG saben muy bien qué tocaron y que fueron bastantes obras de esa complejidad que requerían más estudio y concentración. Se chamuscaban las pestañas a cambio de la satisfacción de tocar música inédita, aunque también tocaran a Rameau, Couperin, Mozart, interpretados de tal manera que se exigía estudio y preparación. La Orquesta, diversa y heterogénea, caminaba, funcionaba y daba resultados.

Quizá alguien pensó que era demasiado para el público melómano de Guanajuato, o por lo menos así lo empezaron a dejar ver gente ligada a la Universidad y al sector cultural guanajuatense. Y se juntaron el hambre y las ganas… de echar grilla. Buscaron con denuedo ese “pasado glorioso” de cuando a los filarmónicos se les pedía disponibilidad para tocar música popular y preparar conciertos institucionales que el director programaba de acuerdo a las exigencias que se presentaran. Para qué preocuparse si el trabajo cómodo  llegaba solo. El cambio habría que ir por él. Así que autoridades, funcionarios universitarios y un pequeño grupo de integrantes de la OSUG lo buscaron intensamente.

A través de los periódicos, los integrantes de la Orquesta se enteraron que sus colegas Fidel Berrones, Armando Delgado, Sergio Rábago (QDEP) y Patricia Chávez intrigaban en las oficinas de la Rectoría y de Extensión Cultural. No fue complicado ponerse de acuerdo, felizmente para ellos coincidieron circunstancias favorables. Fidel Beltrones y Armando Delgado habrían trabajado en la Orquesta Filármonica del Bajío (OFB), eran de los admiradores de Sergio Cárdenas que nunca aceptaron el fin de la OFB ni la consolación de irse a Queretaro. Además, Armando Delgado era el delegado sindical y representante de los músicos. Patricia Chávez fue amiga incondicional de Héctor Quintanar, el anterior director titular, y no aceptaba su partida. Por el lado de Sergio Rábago, resulta que fue compañero de aula escolar, en un jardín de niños en la ciudad de Salamanca, de las hermanas Claudia y Eugenia Tenorio Nuñez, una que había sido gerente la OSUG y la otra que ostentaba el puesto de directora de Extensión Cultural de la Universidad de Guanajuato. Las dos, a su vez, eran amigas cercanas de Juan Carlos Romero Hicks gobernador del Estado y anteriormente rector de la Universidad. El gobernador había influido para que el Colegio Directivo de la Universidad nombrara en 2004  como rector al Dr. Arturo Lara López, su delfín.

Ese grupo organizado tomó la decisión, por medio del rector, de darle un cambio y una nueva dirección a la OSUG. En un desplegado publicado en el diario el Correo de Guanajuato, del miércoles 26 de enero de 2005, el rector Arturo Lara López informó al público en general y a la comunidad universitaria: “En un diálogo con el Maestro José Luis Castillo, al termino de su segundo periodo de cuatro años, se da por concluida su labor de Director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato. Se informa que todos los compromisos serán cumplidos y se contará con Directores Invitados de primer nivel”.

A la semana siguiente se cancelaron tres conciertos y la gira programada al Estado de Colima.


Imagen de portada (ilustrativa): Intérpretes de música popular mexicana. | Foto: Wikimedia Commons.



En SomosMass99 hacemos periodismo independiente. Solo te necesitamos a ti, ayúdanos.

Read more