La OSUG, Bátiz y Hank González
SOMOSMASS99
Iván Arellano Naranjo / SomosMass99
Jueves 18 de junio de 2026
Piedras
Los días vienen y van, sin esfuerzo, sin sorpresas
Las piedras absorben la luz y la memoria
Alguien hace de una piedra una almohada.
- Yannis Ritsos ( 1909-1990).
A estas alturas del año 2005 (agosto-septiembre), las autoridades universitarias no contaban con programación para la temporada de la OSUG. No estaban ni preocupadas. Los primeros seis meses, la comunicación con Enrique Bátiz Campbell fue óptima y sirvió lo necesario para lograr el propósito de colocar al director titular de la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM) en el podio del Teatro Principal.
La historia de Enrique Bátiz Campbell (Bátiz, en el medio musical de México) como director de orquesta da inicio gracias al profesor Carlos Hank González, cuando siendo gobernador lo invita a fundar la Orquesta Sinfónica del Estado de México en 1971. Hank González es figura principal, fundamental en la carrera de Enrique Bátiz como director de orquesta. Sin él, no se puede explicar su ascenso dentro del panorama de la música de concierto en México.
¿Quién fue Carlos Hank González? El profesor es un emblema de la política nacional, representa las partes más oscuras del PRI. En la enciclopedia Wikipedia se anota que en un momento fue señalado en Estados Unidos por participar en el narcotráfico y lavado de dinero. Originario de Santiago Tianguistengo, fue fundador del grupo político Atlacomulco del Estado de México, formador de gobernadores. Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y luego presidente del país, surgió de ese grupo político. Hizo una carrera sobresaliente dentro del PRI, cuya clase política le debe frases memorables: “El que no tranza no avanza”, “Si no hay obras no hay sobras”, “Un político pobre es un pobre político”.
El gobernador del Estado de México de 1969-1975, encargó en 1971 al pianista y graduado en Julliard, Enrique Bátiz Campbell, armar la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM). Bajo el amparo de Hank González, el joven Bátiz aprende a gestionar presupuestos con funcionarios y, con la autoridad que le otorga el recurso económico, contrata personal artístico de primer nivel. Con la misma autoridad exige a los músicos resultados; a cambio, ofrece el trato que considera conveniente para lograr el objetivo de quedar bien con las autoridades. El poder del dinero le da poder de convencimiento. A partir del 71, Bátiz empieza a acumular poder y prestigio. ¿Y la música? Bueno, la música es un medio. El objetivo es el poder, la buena reputación y el control de los recursos económicos de la orquesta. Dentro de su labor para lograr sus fines, hace ver a los funcionarios con que trata su falta de sensibilidad, cultura e ignorancia sobre el ‘fabuloso mundo del arte de la música”.
Pero el director de la OSEM llega a Guanajuato como director principal invitado de la OSUG por la puerta de atrás. No es sorpresa. En general, los directores de las orquestas ingresan por el mismo camino. Nadie sabe, nadie supo, quién lo recomienda ni qué autoridad, y menos qué requisitos cumple para estar al frente de una Orquesta Sinfónica. Tampoco se transparenta cuánto gana ni cuáles son sus compromisos y obligaciones con, el caso que nos ocupa, la Universidad de Guanajuato. Nada más alejado de la honestidad y de la virtud.
Varios puntos coinciden: Fallecido Carlos Hank González desde 2001, Bátiz no siente seguridad de continuidad en la OSEM; en la comunidad de las orquestas comentan que tuvo altercados, desacuerdos y desavenencias con Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México -a partir de 2005-, y quien había sido subsecretario de Gobierno de 1999 a 2000 y secretario de Administración del gobierno de 2000 a 2002 en el Estado de México. Peña asumiría como gobernador en septiembre de 2005, precisamente cuando la M.D.I. Eugenia Tenorio Nuñez lo convirtió en su asesor musical en la Universidad de Guanajuato. Es decir, contaba con paracaídas en caso de que Enrique Peña le pidiera su renuncia al frente de la OSEM.
El propósito de Extensión Cultural es callar bocas. Bátiz le cayó como anillo al dedo. Todos los integrantes de la OSUG conocen, han escuchado, las historias de Bátiz. Están al tanto de su forma de hacer justicia y de poner a cada quien en su lugar. A eso venía contratado Bátiz.
Imagen de portada: Enrique Bátiz. | Foto: Arcana.
En SomosMass99 hacemos periodismo independiente. Solo te necesitamos a ti, ayúdanos.