El imperio y sus lacayos

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El imperio y sus lacayos

SOMOSMASS99

Alfonso Díaz Rey*

Viernes 7 de agosto de 2026

El avance de las fuerzas de ultraderecha en países de América Latine y el Caribe, en el que ha tenido mucho que ver ─además de los errores de la izquierda y de grupos progresistas─ la injerencia de Estados Unidos e Israel en procesos electorales, es parte del plan del imperialismo yanqui cuyo objetivo es el control del continente para apoderarse de sus recursos y fortalecerse con el fin de poder enfrentar a China, que es el principal obstáculo a su obsesión de dominio del mundo.

En este contexto puede esperarse que las acciones injerencistas de los imperialistas cobren fuerza contra Brasil y México que, además de ser las dos economías más grandes de Latinoamérica, tienen gobiernos con posiciones nacionalistas y progresistas que reivindican su soberanía y rechazan la unipolaridad que quiere imponer Estados Unidos.

En Brasil habrá elección presidencial en octubre de este año y desde hace tiempo está en marcha la campaña de la ultraderecha y el gobierno yanqui para evitar la reelección del actual presidente, Luiz Inacio Lula da Silva. Sin embargo, el presente intento de la ultraderecha brasileña para deshacerse de Lula inició hace 10 años, cuando quisieron implicarlo en un escándalo de corrupción y estuvo preso de abril de 2018 a noviembre de 2019, incluida una tentativa de golpe de estado en enero de 2023, incitada por Jair Bolsonaro, quien recién había terminado su periodo presidencial.

En México, habrá elecciones legislativas y por gubernaturas de 17 estados de la república, proceso en el que la derecha y la ultraderecha buscarán evitar que los partidos de la coalición gobernante obtengan mayoría calificada en la Cámara de Diputados, con la finalidad de obstaculizar cambios constitucionales que permitan avanzar al proyecto de transformación iniciado en 2018 con el gobierno que presidió Andrés Manuel López Obrador, para, después, ir por la elección presidencial de 2030.

En el mismo contexto se da el recrudecimiento de las amenazas, acoso y sanciones contra Cuba, solamente que ahí el objetivo de los imperialistas es el derrocamiento del gobierno revolucionario de la isla y regresarla a la condición de neocolonia yanqui que tuvo los 60 años anteriores a la Revolución; ello, para terminar con un símbolo y ejemplo de resistencia, soberanía y dignidad que desde hace más de 67 años muestra que es posible sacudirse el dominio de los poderosos.

Lo anterior explica el regocijo en la Casa Blanca porque en 18 países[1] de este continente existen gobiernos totalmente subordinados a los lineamientos e intereses yanquis; y, también, la conformación de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, de la que forman parte esos 18 países de Latinoamérica y el Caribe, cuyas fuerzas armadas estarán bajo la jefatura del Comando Sur, con base en Florida (se exceptúan México y los territorios insulares y continentales bajo jurisdicción de países europeos o posesiones estadounidenses). Ello es, en pocas palabras, una extensión del Escudo de las Américas y la aplicación de la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

El Comando Sur tiene entre sus «funciones», planear y dirigir operaciones militares de seguridad y cooperación para Centroamérica, el Caribe y Sudamérica (México cae en las «funciones» del Comando Norte, con sede en el estado de Colorado).

Como entre los objetivos de esa Fuerza de Tarea está: «sincronizar capacidades militares y aplicar una presión sostenida contra las redes que amenazan nuestra seguridad colectiva», Estados Unidos podría utilizarla para intervenir en los países no alineados a sus intereses.

Lo anterior deja ver la importancia de redoblar esfuerzos por la unidad de nuestros pueblos y la unidad entre ellos para estar en condiciones de enfrentar a los imperialistas; también, del despliegue de la lucha ideológica, ya que el abandono o desdén de este tipo de lucha explica el por qué considerables sectores de población que son explotados votan por sus explotadores.

Y algo de la mayor importancia en estos momentos es la defensa de Cuba. Evitar que la camarilla que tiene a Donald Trump por jefe lleve a cabo su plan de regresar a la isla a la condición de neocolonia, porque las siguientes seríamos los demás países de este continente.


Nota:

[1] Argentina, Bahamas, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paragua, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago.


* Alfonso Díaz Rey es miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato; del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba; y del colectivo México Libre, Justo y Soberano.

Ilustración de portada: La palabra abierta.



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