El Tata
SOMOSMASS99
Víctor Corona* / SomosMass99
Lunes 6 de abril de 2026
El Tata fue lo más cercano a un abuelo
que tuve
mis dos abuelos murieron más o menos jóvenes
ambos consumidos por la pobreza
por el alcohol
por la violencia
por la soledad
mis dos abuelos murieron
jóvenes
solo me acuerdo de uno
agonizando
me sentó en sus piernas
esqueléticas
para decirme que su carro preferido
era el Mercedes Benz
y mi madre nos miraba desde el rincón
no sé si llorando
no sé si riendo
porque los recuerdos se van borrando
se van poniendo color sepia
y ya no sé si invento las cosas
como esos sueños que se escapan
y que intentas atrapar
inútilmente
El Tata fue el tercer marido
o el cuarto
de mi abuela
yo le decía abuelito
pero pronto me dijeron
no es tu abuelo
es el Tata
el marido de tu abuela
pero el Tata era cariñoso
fuerte
muy fuerte
con camisa de cuadros
tocaba el acordeón
olía a trabajo
brazos de hierro
me llevaba a dar una vuelta
en su pick up negro
y se reía
se reía siempre
Mi mamá decía que el Tata fue muy guapo
todas querían estar con él
en medio del desierto
en medio de la muerte
con mandíbula recta
y ojos azules
el Tata parecía de otro mundo
en esa nube de polvo
Una vez me vio triste
era Navidad y queríamos un arbolito
el encontró un palo y con unas cuerdas
hizo el árbol más bonito de todas las Navidades
me llevaba a correr
me compraba churros con azúcar en Los Globos
y yo me sentía culpable
porque lo quería más que a mi abuela
a mi abuela
que era mi sangre
Nos fuimos de Ensenada y siempre quise regresar
para estar cerca del Tata
y del mar
y llegó el día
nosotros no teníamos casa
no teníamos nada
y llegamos a casa de mi abuela
mi abuela odiaba al Tata
la había engañado
o eso pensaban
el Tata estaba gris
pagaba una penitencia
mi abuela lo humillaba
lo detestaba
Él ya no era cariñoso
Con dificultad nos dirigía la palabra
Mi padre se apresuraba para construir nuestra casa
para irnos
Una tarde mi abuela y él pensaban que no estábamos en casa
pero el Koki y yo allí estábamos
mi abuela dijo
esconde los plátanos y las naranjas
que los niños de Elvia comen mucho
mi hermano y yo lloramos
en silencio
abrazados
Nos echaron de su casa
nos fuimos a la nuestra
que no tenía ventanas
era invierno
el suelo era de tierra
pero allí estábamos los cinco juntos
acurrucados
Porque el Tata fue lo más cercano que tuve
a un abuelo
y dolió
y fue de las primeras veces
y lo seguí viendo
y lo fui perdonando poco a poco
lo fui viendo perdiendo los dientes
adelgazando
comiendo separado
a parte
lejos
como si fuera un animal triste
y mi abuela murió
y él buscó refugio con mi madre
que no es sangre de su sangre
y allí lo tuvo mi madre
y yo lo veía en casa
como si fuera mi abuelo
sentado
-¿Quieres un café, Tata?
Apagándose
Durmiéndose en el sofá
Pero fuerte aún
Capaz de tumbar un árbol
Capaz de enamorarse
Y de hacer el amor
El Tata se enamoró
al parecer
de otra bruja
más bruja que mi abuela
que lo maltrata
que lo sofoca
que le quita el poco dinero que tiene
mi tío
sangre de su sangre
le diagnosticó demencia
y lo encerró en un asilo
y lo medicaron
lo bañaron
le pusieron una espía
pero el Tata está enamorado
y se escapó
abrió la puerta
y saltó el muro
pero se cayó
sangrando quiso escapar
pero nadie lo ayudó
y lo volvieron a atrapar
pero ya no pudieron con él
lo dejaron salir
y mi tío dice
que sea lo que tenga que hacer
mi madre me dijo que el otro día lo vio contento
o quizá un poco loco
estaba sonriendo
decía que había hecho el amor
toda la noche
y yo me sentí contento
porque el Tata
fue lo más cercano a un abuelo
que tuve
los míos murieron
consumidos por la violencia
por el alcohol.
* Víctor Corona estudió Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Guanajuato, México, y el doctorado en la Universitat Autònoma de Barcelona, España. Actualmente es investigador por l’École Normale Supérieure de Lyon, Francia.
Foto de portada (ilustrativa): Andrew Yurkiv (@ayurkiv) / Unsplash.
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